PROENER ENERGÍA tiene como objetivo ayudar a alcanzar un crecimiento sostenible y respetuoso con el medio ambiente. Apostamos de forma decidida por las energías renovables porque estamos convencidos de su potencial y de la responsabilidad que tenemos en preservar el medio ambiente.
Energía solar termoeléctrica
En la actualidad existen tres tecnologías probadas para aprovechar esta fuente de energía renovable, que utilizan como recurso la radiación solar directa:
Sistema de colectores cilindro-parabólicos
Produce la concentración de la radiación solar por medio de una superficie cilindro-parabólica. Así se calienta un fluido transmisor (aceite) por medio de la radiación concentrada, para posteriormente producir vapor que pasará al grupo turbina-generador.
Sistema de receptor central de torre :
caracterizado por estar el colector compuesto por un grupo, más o menos numeroso, de concentradores individuales llamados helióstatos, que dirigen la radiación solar concentrada hacia un receptor central, normalmente situado a una cierta altura sobre el suelo en una torre.
Disco parabólico Stirling:
consiste en un grupo de espejos que forman una figura disco-parabólica que siguen al sol en dos ejes con gran precisión y en cuyo foco se dispone el receptor solar en el que se calienta un fluido (hasta los 750 ºC ). Para generar electricidad se utilizan, actualmente, dos tipos de tecnologías: motores Stirling o turbinas Brayton.
Energía solar fotovoltaica España es un área geográfica realmente privilegiada y favorecida para aprovechar la energía solar con altos índices de usos, utilización y rendimiento. Algunas zonas son las de mayor exposición en toda Europa. Las horas de insolación son altas, lo que aporta un mejor rendimiento a las inversiones privadas.
La energía solar fotovoltaica se basa en la transformación de la radiación recibida del sol en energía eléctrica. Esta transformación se realiza a través de las células fotovoltaicas. Las células están constituidas por materiales semiconductores, principalmente silicio. Estas células ensambladas constituyen los módulos fotovoltaicos, que se conectan para generar energía eléctrica en corriente continua. A través de convertidores de corriente continua a alterna, la energía generada se puede evacuar a la red de distribución o transporte de la compañía eléctrica. Actualmente, el sector fotovoltaico en España tiene un elevado potencial de crecimiento gracias al esfuerzo realizado por las administraciones, a través del Real Decreto 661/2007, y el sector empresarial.